La disputa tiene repercusiones directas en la seguridad y la diplomacia de Ucrania, ya que el presidente acusa a Rusia de inventar un ataque que podría usarse como pretexto para nuevas acciones militares. La afirmación pone en foco el estado de las negociaciones de paz y la percepción pública dentro del país.
El presidente de Ucrania expresó en Telegram que Rusia «ha inventado una historia obviamente falsa» sobre un supuesto ataque contra una residencia del presidente ruso, y calificó esas afirmaciones como una excusa para continuar los ataques contra Ucrania.
Las declaraciones del ministro de Exteriores ruso sobre un intento de ataque a una residencia atribuida al presidente ruso fueron calificadas por el mandatario ucraniano como «afirmaciones peligrosas» destinadas a romper los avances logrados en las conversaciones de paz.
El jefe de Estado recordó su reciente reunión con el presidente de Estados Unidos, en la que, según dijo, se trabajó durante horas para avanzar hacia la paz, y señaló que las mencionadas acusaciones representan «típicas tácticas mentirosas» de la contraparte rusa.
Según la versión difundida por autoridades rusas, las fuerzas ucranianas habrían lanzado 91 vehículos aéreos no tripulados de largo alcance contra una residencia estatal y esos aparatos fueron destruidos sin que se reportaran víctimas ni daños por los fragmentos. Esos datos fueron citados por el Gobierno ruso; Ucrania niega haber llevado a cabo tal operación.
Zelenski afirmó que su país no está adoptando medidas que puedan debilitar la labor de la diplomacia y subrayó que ese proceder diferencia a Ucrania de Rusia. Además, pidió a la comunidad internacional que no permanezca en silencio para no frustrar el avance hacia la paz.


