La Secretaría de Economía defendió la imposición de nuevos aranceles a productos provenientes de países sin tratado comercial con México, argumentando que la medida busca proteger alrededor de 350,000 empleos y salvaguardar sectores clave de la economía nacional. La dependencia señaló que la política pretende sostener la producción local y equilibrar la competencia con importaciones de alto volumen.
El gobierno publicó un decreto que reforma diversas fracciones de la Tarifa de la Ley de los Impuestos Generales de Importación y Exportación, con entrada en vigor prevista para principios del próximo año. La modificación afecta 1,463 fracciones arancelarias correspondientes a industrias consideradas sensibles.
Entre los sectores señalados se encuentran el calzado, textiles y vestido, acero, automotriz, plásticos, siderurgia, electrodomésticos, aluminio, juguetes, muebles, marroquinería, papel y cartón, motocicletas, remolques y vidrio. La Secretaría de Economía aseguró que el ajuste busca frenar distorsiones comerciales y reducir la alta dependencia de importaciones, especialmente de productos asiáticos.
El comunicado oficial indicó que la medida pretende garantizar condiciones de competencia equitativa para productores nacionales y contribuir a una reindustrialización soberana, sostenible e incluyente. El gobierno insistió en que la política no está dirigida contra ningún país en particular, sino que responde a criterios económicos y comerciales.
Los nuevos gravámenes se aplicarán sobre el valor en aduana de los productos y se calcularán por litro, kilogramo o pieza según el tipo de mercancía, no sobre el precio final. Entre los aranceles más altos figuran los aplicados a piezas automotrices, que oscilarán entre el 25% y el 50% para componentes como receptores de radio, lentes o reflectores para faros y defensas completas.
La actualización forma parte del llamado Plan México, cuya estrategia busca fortalecer la producción nacional, elevar el contenido local en las cadenas productivas y sustituir importaciones. Entre las metas anunciadas están aumentar en 15% el contenido nacional de los bienes, elevar la inversión interna hasta cerca del 28% del PIB y generar alrededor de 1.5 millones de empleos.
El Ejecutivo también indicó que la medida reforzará el programa “Hecho en México” y fomentará que el consumo interno se abastezca cada vez más con proveeduría de empresas grandes, pequeñas y medianas establecidas en el país. El Congreso aprobó las barreras arancelarias que se aplicarán a más de un millar de mercancías importadas consideradas dañinas para la industria nacional.


