La llegada del 2026 tuvo repercusiones locales en diversas ciudades que vivieron celebraciones masivas y reforzaron medidas de seguridad, afectando a residentes y visitantes. En lugares como Sídney, Dubái, París y Atenas los actos atrajeron a multitudes y movilizaron recursos municipales.
En Dubái el espectáculo de fuegos artificiales se concentró en el Burj Khalifa, el rascacielos más alto del mundo, y fue el eje de la celebración en el centro de la ciudad.
En Atenas los fuegos artificiales iluminaron el cielo sobre el Partenón en la Acrópolis, mientras que en París se proyectaron luces sobre el Arco del Triunfo frente a la multitud reunida en los Campos Elíseos.
En Asia, China, Taiwán y Corea del Sur despidieron el año con actos públicos, y en Europa celebraron Alemania, Polonia, España, Portugal e Italia.
Sídney inició 2026 con un espectáculo pirotécnico en el puerto que se realizó bajo una presencia policial reforzada, tras un atentado reciente en un acto judío que dejó 15 personas fallecidas.
Las celebraciones en la ciudad incluyeron 40.000 efectos pirotécnicos distribuidos a lo largo de siete kilómetros de edificios y barcazas, con el Harbour Bridge y la Ópera como escenarios principales.
Los organizadores guardaron un minuto de silencio por las víctimas; el Harbour Bridge quedó iluminado de blanco y se proyectó una menorá sobre sus pilones.
Las autoridades municipales destacaron que, después de un final de año trágico para la ciudad, las conmemoraciones buscan reunir a la comunidad y mirar con esperanza hacia un 2026 más pacífico.


