En Turquía, las autoridades han arrestado a 125 sospechosos de planificar ataques del grupo Estado Islámico contra las celebraciones de Año Nuevo, en una operación desarrollada en 25 de las 81 provincias del país.
El ministro del Interior informó que estas detenciones se suman a un operativo previo en el que se habían apresado a otros centenares de sospechosos, entre ellos un número elevado en Ankara y Estambul.
Las fuerzas de seguridad han intensificado los operativos en varias ciudades tras informes de inteligencia que señalaban la preparación de atentados dirigidos a las celebraciones de Año Nuevo.
Se considera que al menos 41 de las detenciones efectuadas en Estambul estaban vinculadas a planes concretos de atentado.
Pocos días antes, un tiroteo en la provincia de Yalova dejó nueve muertos, entre ellos tres policías y seis presuntos yihadistas; además resultaron heridos varios agentes y un vigilante municipal.
Como parte del refuerzo de seguridad, las autoridades anunciaron el despliegue de más de 20.000 agentes en Ankara y alrededor de 50.000 en Estambul, distribuidos en cientos de ubicaciones para proteger los actos públicos.
La medida se enmarca en una vigilancia reforzada que las autoridades mantienen alrededor de las celebraciones de Año Nuevo tras un ataque en una discoteca de Estambul que causó decenas de víctimas años atrás.


