En León, los fieles acudieron a las celebraciones religiosas de fin e inicio de año presididas por los obispos José Guadalupe Torres Campos y Armando Antonio Ortíz Aguirre, quienes encabezaron la Misa de Gallo y la misa del inicio del año en distintas parroquias de la ciudad.
El arzobispo de León estuvo ausente de las celebraciones; las autoridades eclesiásticas informaron que viajó a Michoacán para visitar a su familia y recuperarse de un malestar respiratorio.
José Guadalupe Torres Campos presidió la Misa de Gallo en la parroquia del Señor de la Salud, lugar donde fue bautizado, ante un templo lleno de fieles que respondieron a la convocatoria de la comunidad.
En su mensaje, Torres Campos instó a la comunidad a salir de la indiferencia y a fortalecer la fe como parte de un camino pastoral que, dijo, orienta a los creyentes hacia Cristo.
El obispo subrayó la responsabilidad de la iglesia diocesana de acompañar a quienes más sufren, mencionando a pobres, enfermos, migrantes, familias en dificultad, jóvenes y personas mayores.
Armando Ortiz Aguirre presidió la celebración en la parroquia de La Divina Providencia y recordó la solemnidad mariana vinculada a la festividad del templo, señalando la importancia de impulsar el trabajo pastoral y consolidar estructuras parroquiales.
En su intervención pidió oraciones por la paz y por los más desprotegidos, y exhortó a iniciar el nuevo periodo con gratitud, confianza y esperanza, dejando atrás la incertidumbre y el miedo.
Las parroquias aprovecharon las celebraciones para bendecir imágenes y veladoras, rituales que los fieles recibieron como símbolos de protección y de petición por el año entrante.


