En México se detectó un aumento de 118 casos acumulados de gusano barrenador del ganado entre la primera y la segunda semana epidemiológica, al pasar de 13 mil 217 a 13 mil 335 registros, según reportaron Senasica y la Secretaría de Agricultura, lo que mantiene la alerta en las zonas ganaderas del país.
El incremento se concentró en el sursureste, región que históricamente acumula la mayor parte de los reportes de la plaga.
Los mayores aumentos absolutos se registraron en Veracruz, con 32 casos más, de mil 931 a mil 963; Chiapas, con 29 casos, de cinco mil 379 a cinco mil 408; y Oaxaca, con 23 casos, de dos mil 32 a dos mil 55.
Esos tres estados suman 84 de los 118 nuevos casos confirmados en el corte semanal.
Otros estados con incrementos fueron Yucatán, con 13 casos más; Estado de México, con seis; Campeche, con cuatro; Tabasco y Quintana Roo, con tres cada uno.
Se reportaron alzas marginales en Tamaulipas, Michoacán y San Luis Potosí, donde los acumulados aumentaron en un caso cada uno.
Entidades como Guerrero, Nuevo León, Querétaro, Morelos y Jalisco mantuvieron sin cambios sus acumulados.
Chiapas sigue siendo la entidad con más casos acumulados, seguida por Oaxaca, Veracruz, Yucatán y Tabasco, por lo que el patrón territorial del brote se mantiene en el sureste y el corredor del Golfo.
Pese al repunte semanal, la Secretaría de Agricultura y Senasica informaron que hay 492 casos activos, lo que representa una reducción del 57% respecto al pico registrado en diciembre pasado.
Las dependencias señalaron que casi la totalidad de los casos activos —el 95.7%— se concentra en nueve estados: Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Yucatán, Quintana Roo, Tabasco, Campeche, Guerrero y Puebla.
Indicaron además que Jalisco, Morelos, Nuevo León y Querétaro ya se consideran libres de la plaga tras la atención oportuna de la emergencia.
Senasica reiteró la implementación de un plan emergente en entidades con nuevos focos, como Tamaulipas y el norte de Veracruz, que incluye vigilancia intensiva, atención directa en campo y la liberación focalizada de moscas estériles como estrategia de supresión.
El gobierno amplió las medidas para contener la plaga, que afecta principalmente al ganado bovino pero también puede incidir en especies domésticas, silvestres y en la salud humana.
Las exportaciones de ganado desde México hacia Estados Unidos promedian más de un millón de cabezas anuales, representando una porción relevante del comercio bilateral y un factor a considerar en las estrategias de control sanitario.


