La llamada entre la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y el presidente de Estados Unidos tendrá implicaciones directas para la soberanía y la seguridad del país, en un contexto de tensiones por posibles acciones militares contra grupos criminales en territorio mexicano.
La conversación se espera para la mañana del lunes, tras un ajuste en la agenda pública de la mandataria que retrasó el inicio de su conferencia de prensa habitual.
La comunicación entre ambos mandatarios se produce después del diálogo sostenido entre el secretario de Estado de Estados Unidos y el canciller mexicano, que abordaron la situación bilateral.
La Secretaría de Relaciones Exteriores indicó que la reunión entre los jefes de la diplomacia se desarrolló bajo principios de respeto a la soberanía, integridad territorial, responsabilidad compartida y colaboración sin subordinación.
La presidenta Sheinbaum ha defendido la soberanía nacional de manera reiterada tras declaraciones del mandatario estadounidense que anunciaron la intención de emprender ataques terrestres contra cárteles mexicanos.
Desde la Casa Blanca se ha señalado que esos grupos delictivos son responsables de un elevado número de muertes en Estados Unidos, argumento citado por el gobierno estadounidense para justificar su postura.
Un grupo de congresistas demócratas advirtió al secretario de Estado sobre los riesgos y las consecuencias de acciones militares que afecten a México, describiendo posibles escenarios como un desastre regional.
Las autoridades mexicanas y estadounidenses enfrentan ahora la tarea de canalizar las diferencias mediante el diálogo y la coordinación para evitar una escalada que comprometa la seguridad bilateral.



