La selección mexicana afronta dos partidos amistosos ante Panamá y Bolivia sin las figuras que militan en las ligas europeas, lo que abre oportunidades para futbolistas del ámbito local para consolidarse de cara al próximo ciclo mundialista. La decisión del seleccionador revela la prioridad por evaluar el talento disponible en el torneo nacional y en la MLS.
La nómina está integrada por 27 jugadores, 26 provenientes de la Liga MX y el centrocampista Obed Vargas, del Seattle Sounders de la MLS. El combinado intentará aprovechar la ausencia de los europeos para probar alternativas y dar rodaje a elementos menos utilizados.
Entre los convocados figuran varios integrantes ya habituales en el Tri, como el guardameta Luis Malagón; los defensas Jesús Gallardo y Jorge Sánchez; los centrocampistas Carlos Rodríguez y Diego Laínez; y el delantero Ángel Sepúlveda. También destaca la inclusión del delantero argentino nacionalizado Germán Berterame, en buen momento con Monterrey.
Los amistosos se jugarán en el estadio Rommel Fernández de Ciudad de Panamá y en el estadio Ramón Aguilera en Santa Cruz de la Sierra, plazas que permitirán medir al equipo frente a rivales de distinta propuesta y clasificación internacional.
En portería fueron llamados Luis Malagón, Raúl Rangel y Carlos Acevedo. En la zaga aparecen Richard Ledezma, Jorge Sánchez, Víctor Guzmán, Israel Reyes, Ramón Juárez, Eduardo Águila, Everardo López, Jesús Gallardo y Bryan González.
En el medio campo están Luis Romo, Erik Lira, Denzell García, Iker Fimbres, Carlos Rodríguez, Kevin Castañeda, Obed Vargas, Marcel Ruiz, Brian Gutiérrez, Diego Laínez, Roberto Alvarado y Gilberto Mora. En la delantera completan la lista Ángel Sepúlveda, Germán Berterame y Armando González.
El cuerpo técnico, encabezado por Javier Aguirre, espera que estos compromisos sirvan para evaluar rendimientos y definir futuros llamados, en un proceso orientado a conformar un plantel competitivo sin depender de los futbolistas que militan en Europa.



