Un académico de la Universidad Iberoamericana de Puebla denunció haber sido detenido arbitrariamente y agredido por autoridades mexicanas durante una escala aérea en Monterrey, situación que afecta directamente a la comunidad universitaria de Puebla. Según su relato, tras la detención permaneció varios días desaparecido en Nuevo León.
En una conferencia explicó que fue retenido por miembros de la Guardia Nacional y mantenido incomunicado en una celda en el municipio de Pesquería, sin que existiera registro oficial de su detención. Afirmó que, antes del traslado, sufrió golpes que le provocaron la fractura de tres costillas, hecho que, dijo, fue comprobado mediante exámenes médicos.
Tras su liberación aseguró haber quedado desorientado y sin sus pertenencias, lo que le impidió completar su viaje. Al llegar nuevamente al aeropuerto de Monterrey relató que le retiraron objetos personales y le impidieron permanecer en la terminal.
Indicó que la policía lo alejó del aeropuerto, y sin documentos ni dinero quedó en una situación de vulnerabilidad. Explicó que pasó varios días deambulando sin acceso a alimentos ni agua ni a asistencia institucional, y que quedó “prácticamente orillado a una situación de calle”.
De acuerdo con su testimonio, fue localizado por una patrulla vinculada a una clínica de rehabilitación en el municipio de Juárez, cuyos ocupantes lo confundieron con una persona en situación de calle y lo trasladaron al centro, donde permaneció inconsciente durante varios días. Posteriormente recuperó la conciencia y pudo identificar su identidad y lugar de trabajo.
El académico denunció la ausencia de registro en el Registro Nacional de Detenciones y sostuvo que no se le informaron sus derechos ni se le permitió comunicarse con familiares. También afirmó que no recibió atención médica adecuada y denunció un posible trato discriminatorio hacia ciudadanos colombianos, señalando además que los colombianos que trabajan en México están obligados a llenar un preingreso con todos sus datos.




