Las declaraciones del presidente francés adquieren relevancia directa para Francia y la Unión Europea ante tensiones crecientes con Estados Unidos sobre Groenlandia y posibles medidas comerciales. El mensaje de París apunta a proteger intereses nacionales y alinear la respuesta europea a las amenazas externas.
El presidente francés pidió mantener la calma y no dejarse intimidar por las amenazas del presidente estadounidense, al tiempo que defendió la vigencia de los principios multilaterales que han regulado el orden mundial desde la Segunda Guerra Mundial. Señaló que no se debe ceder a la «ley del más fuerte» ni bajar la guardia frente a técnicas de intimidación.
Macron sostuvo que la reacción europea en el caso de Groenlandia ha sido la de apoyar a un aliado, Dinamarca, y no una amenaza hacia terceros. Criticó el recurso a aranceles para obtener ventajas territoriales y calificó esas prácticas de inaceptables.
El presidente francés instó a sus socios comunitarios a no dudar en activar el mecanismo anticoerción de la Unión Europea cuando las reglas del juego no se respeten. Reiteró la necesidad de defender tanto los intereses nacionales como los principios que sostienen la paz.
En los pasillos del Centro de Congresos donde se celebra la cumbre, Macron afirmó que Europa debe ser coherente y proteger sus prioridades frente a presiones externas. Al ser consultado sobre si puede considerarse a Estados Unidos un aliado, señaló que esa calificación depende de la conducta del Ejecutivo estadounidense.
Macron también advirtió sobre el debilitamiento de la OTAN si no hay coherencia entre los miembros. Sus comentarios llegan en un contexto de crecientes fricciones comerciales y diplomáticas entre París, Bruselas y Washington.
Las declaraciones se producen tras las amenazas de Washington de imponer aranceles adicionales del 10% a países que participen en maniobras militares en Groenlandia y de aplicar tarifas del 200% sobre vinos y champanes franceses por la negativa de Francia a integrarse en una iniciativa estadounidense sobre Gaza. La presidenta de la Comisión Europea advirtió que imponer esos aranceles entre aliados sería un error, en un momento en que Bruselas y Washington negocian cuestiones comerciales como la posible aplicación de un arancel general del 15% a bienes producidos en la UE.



