En Bengala Occidental, las autoridades sanitarias informaron que la situación por el virus Nipah está contenida después de que casi 200 personas vinculadas a los casos rastreados dieran negativo en las pruebas, lo que reduce el riesgo de transmisión local.
El gobierno indio desmintió cifras especulativas que circulaban en algunos medios y afirmó que la evaluación oficial no respalda esos datos.
Según el Centro Nacional para el Control de Enfermedades, desde diciembre se han confirmado únicamente dos casos en ese estado.
Las autoridades detallaron que se identificaron y siguieron 196 contactos relacionados con los pacientes, que permanecen asintomáticos y han obtenido resultados negativos en las pruebas.
Se reforzaron la vigilancia epidemiológica, las pruebas de laboratorio y las investigaciones de campo mediante la coordinación entre agencias de salud centrales y estatales.
Esa acción conjunta permitió, según los responsables sanitarios, la contención oportuna de los casos y hasta ahora no se han detectado nuevos contagios vinculados a este brote.
Las autoridades mantienen la vigilancia constante y han aplicado las medidas de salud pública consideradas necesarias para prevenir una mayor propagación.
La Organización Mundial de la Salud clasifica al virus Nipah como un patógeno zoonótico que puede transmitirse desde animales —principalmente murciélagos frugívoros o cerdos—, por alimentos contaminados o, en algunos casos, de persona a persona.




