En Tecate, Baja California, autoridades locales y de Estados Unidos coordinaron el aseguramiento de la zona tras un reporte de disparos en la frontera que derivó en detenciones y en el aseguramiento de cargadores de fusil tipo AK-47 abandonados. El hecho generó movilización en el lado mexicano y monitoreo aéreo por parte de agentes estadounidenses.
La División de Operaciones Aéreas y Marinas (AMO) de la patrulla fronteriza y de aduanas de Estados Unidos informó que agentes recibieron un aviso por disparos y desplegaron un helicóptero Airbus H125 (AMO ASTAR) para labores de vigilancia. La tripulación detectó la presencia de varios hombres armados en el lado sur de la frontera que operaban un dron.
Según el comunicado, también se observó a una persona que huía hacia el norte tras los disparos; agentes estadounidenses procedieron a la detención de ese individuo en el lado norte. En el lado sur, autoridades mexicanas detuvieron a los hombres armados y se localizaron cargadores de fusil abandonados en el lugar.
Las dependencias de ambos países mantuvieron coordinación para asegurar la zona y continuaron las labores de vigilancia hasta declarar la situación como segura. Personal policiaco y militar mexicano fue desplegado para dar seguimiento a las indagatorias en tierra.
Tras el operativo, fueron trasladados a Estados Unidos Alejandro Rosales Castillo, incluido en la lista de los 10 más buscados por el FBI, y Ryan Wedding, exatleta canadiense señalado por autoridades locales como presunto líder de una red vinculada al Cártel de Sinaloa, por quien el FBI ofrecía una recompensa. Los traslados se efectuaron luego de una reunión entre el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch; el director del FBI, Kash Patel; y el embajador de Estados Unidos, Ronald Johnson.
Han surgido versiones contrapuestas sobre las circunstancias de la captura: la fiscal federal de EU Pam Bondi aseguró que se trató de una detención dirigida por autoridades estadounidenses; el director del FBI la describió como resultado de operaciones conjuntas; y la jefa del gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, negó participación de autoridades estadounidenses y afirmó que Wedding se entregó por su propia voluntad.


