En León, la instalación monumental denominada “Solareón” en la Feria de León generó polémica por su costo y alcance, después de que un diputado federal del PAN calificara la renta por la estructura como un “gasto ridículo” y exigiera revisiones al uso de recursos públicos.
El legislador cuestionó el desembolso de alrededor de 21 millones de pesos y pidió que se supervise la conveniencia de este tipo de contrataciones, al tiempo que celebró la reducción del presupuesto estatal destinado a la Feria para el próximo ejercicio.
La empresa contratada para el montaje es ZIF Media S.A. de C.V., de Guadalajara, cuyo contrato reportado ascendió a 18 millones 115 mil pesos más IVA; el monto declarado por el diputado incluye otras cifras que, según él, elevan el costo total a 21 millones.
El Patronato de la Feria y su director defendieron el proyecto, destacando el impacto presencial y mediático del espectáculo y señalando que diariamente recibe miles de visitantes que comparten la experiencia en redes sociales.
Según el organismo organizador, el costo contratado abarca construcción, instalación, producción técnica y de video, parrilla de programación, shows multimedia, iluminación y operación, y la pieza fue diseñada expresamente para la Feria.
La producción presenta tres contenidos de siete minutos cada uno —titulares en la programación como Despertar del León, 450 años y El Ciclo— y se exhibe en la explanada desde la tarde hasta la madrugada, con operación a cargo de más de 40 personas y ambientación musical nocturna.
En los documentos de la Comisión de Eventos y Espectáculos del Patronato se planteó que el proyecto funcione como punto de encuentro familiar y artístico, con áreas de descanso y atractivo visual para el público, y se propuso alinear la propuesta con la conmemoración de los 450 años de la ciudad.
Una auditoría sobre la edición anterior de la Feria, según representantes del PAN en el Congreso local, no detectó irregularidades graves; sin embargo, el diputado que cuestiona el “Solareón” afirmó que, aunque pueda haber cumplido la ley, considera que el gasto no es ético y anunció que solicitará nuevas revisiones.
El debate enfrenta la valoración del impacto cultural y turístico del montaje con las críticas por el uso de recursos públicos, mientras el Patronato mantiene que el espectáculo ha sido exitoso y bien recibido por los visitantes.



