En Noruega, la Casa Real anunció que la princesa heredera Mette-Marit pidió disculpas tras la publicación de archivos desclasificados que vinculan su relación con el magnate Jeffrey Epstein con relevancia para la institución.
La oficina de comunicación de la Casa Real confirmó que la princesa y una amiga pasaron cuatro noches en la casa de Epstein en Palm Beach, una propiedad donde el magnate fue condenado por abusos sexuales a menores.
La heredera declaró que Epstein es responsable de sus actos y asumió la responsabilidad por no haber investigado mejor su trasfondo ni haber percibido con rapidez la naturaleza de la persona con la que mantuvo contacto.
Mette-Marit manifestó que lamenta profundamente haber mostrado escaso juicio y expresó vergüenza, además de ofrecer su empatía y solidaridad a las víctimas de los abusos atribuidos a Epstein.
La princesa ya había pedido disculpas en el pasado cuando se difundió que se había visto con Epstein en varias ocasiones, tanto en residencias en Estados Unidos como en Noruega.
Los archivos desclasificados del Departamento de Justicia de Estados Unidos indican además que Epstein llegó a invitar a la princesa a su isla privada, aunque la Casa Real afirmó que ella nunca viajó allí.
Esos mismos documentos revelan que mantuvieron comunicaciones en años posteriores a la estancia en Palm Beach, pese a que la Casa Real había señalado anteriormente que el último contacto databa de la visita a dicha propiedad.


