En el Centro Histórico de Irapuato, principal polo comercial de la ciudad, comerciantes reportan un incremento en robos y asaltos que, dicen, afectan la actividad económica y la percepción de seguridad en la zona. Locatarios exigen mayor presencia policial y mejores medidas de vigilancia, en especial al cierre de los negocios cuando el área queda desierta.
Comerciantes señalaron que las agresiones ocurren a cualquier hora, pero se concentran después de las 6:00 de la tarde, cuando la mayoría de los establecimientos cierran y la vigilancia es escasa. Mencionaron la presencia recurrente de “farderas” y la operación de sujetos que aprovechan la poca afluencia para robar mercancía y pertenencias.
Las zonas con más reportes son la Nave Porfiriana, detrás del Mercado Municipal, y las calles Leandro Valle, 20 de Noviembre y el Pasaje del Águila, puntos con alto flujo peatonal por ser el núcleo comercial. Vendedores de frutas, mariscos y alimentos preparados afirmaron haber sufrido robos a carritos y a locales, por lo que algunos invirtieron en cámaras de seguridad.
Comerciantes relataron episodios de acoso y amenazas por parte de jóvenes que, según dijeron, intentan intimidar para cometer atracos. También indicaron que los delincuentes actúan con mayor facilidad ante la “nula vigilancia” nocturna y que no han logrado acuerdos para contratar seguridad privada colectiva.
La presidenta de la asociación de comerciantes confirmó el repunte de asaltos en calles céntricas y añadió que las extorsiones continúan siendo una amenaza para el gremio; dijo que diez comerciantes habían reportado casos que fueron atendidos por Seguridad Ciudadana. Al mismo tiempo, expresó dudas sobre la claridad de las investigaciones y señaló que no siempre es posible contar con un policía fijo en cada negocio.
Por su parte, la Dirección de Proximidad Ciudadana calificó el Centro Histórico como una zona de alta prioridad y afirmó mantener atención constante para preservar el orden. El director de la dependencia informó que realizan recorridos de seguridad, trabajo de vinculación con locatarios y capacitaciones en prevención del delito, además de promover acompañamiento para transacciones en bancos cercanos.
Las autoridades aseguraron que las labores preventivas buscan generar confianza y comunicación directa entre comerciantes y la Secretaría de Seguridad Ciudadana, aunque los locatarios demandan mayor presencia operativa durante la noche. Algunos comerciantes criticaron que los patrullajes diurnos solo cumplen con actos de presencia momentánea sin dar continuidad nocturna.
En paralelo, la instalación de nuevos bicipuertos en el centro fue recibida con escepticismo por usuarios que consideran que el diseño y la ubicación no garantizan la seguridad de las bicicletas. Ciclistas pidieron que la infraestructura se complemente con cámaras y mayor vigilancia policial para evitar robos y fomentar el uso del sistema.
Colectivos y usuarios solicitaron que el proyecto de movilidad se integre con medidas de seguridad y anclajes de alta protección, pues varios prefieren resguardar sus bicicletas dentro de negocios. El ayuntamiento indicó que evaluará la respuesta de los usuarios para realizar ajustes técnicos y buscar que la infraestructura contribuya a la movilidad segura en la ciudad.


