En León, la Contraloría Municipal detectó irregularidades en el manejo de insumos y equipos del Zoológico durante una auditoría, entre ellas un cuarto de medicamentos sin llave y almacenes de productos desordenados, lo que pone en riesgo los bienes y la operación del parque.
El informe de la auditoría registró cinco recomendaciones no atendidas y 33 observaciones no solventadas por el organismo auditado.
El documento, remitido por la Contraloría al director del Zoológico, señala deficiencias en el resguardo del activo fijo y en el control de equipos médicos y de diagnóstico, algunos incompletos o sin evidencia que acredite su incorporación al inventario.
También se detectó que instrumentos veterinarios no estaban en condiciones óptimas de limpieza, desinfección y esterilización, y que faltaba etiquetado que permitiera reclamaciones por pérdida o apropiación indebida.
En el área de nutrición se identificaron equipos sin identificación y varios refrigeradores cuyo uso no fue identificado por el personal, por lo que la observación se consideró no solventada.
La revisión del almacén general mostró acceso fácil al cuarto de medicamentos, falta de formatos de requisición, ausencia del responsable de salvaguardar los insumos y cajas plásticas con pertenencias del personal que facilitan el hurto; además se detectó la presencia de personas ajenas al parque.
El informe detalla acumulación de artículos obsoletos o caducados, falta de vales de salida y entrada para herramientas y mercancía sin clasificar, así como documentación insuficiente sobre la baja de bienes.
En cuanto a la gestión de fondos, la auditoría reporta un faltante en caja chica, billetes apócrifos y ausencia de documentos que respalden la asignación del fondo, además del hallazgo de cajas de huevos de avestruz cuyo origen no pudo ser explicado por el personal.
Se encontraron también deficiencias en la gestión de tecnologías y licencias informáticas, y en la documentación de políticas de nómina y procesos de reclutamiento y evaluación; varias evidencias presentadas por el Zoológico no correspondieron a los puntos señalados.
El Manual de Organización entregado estaba incompleto y sin la aprobación final del consejo directivo, por lo que la recomendación relacionada se consideró no atendida.
La Contraloría indicó que, tras el análisis del Plan de Acción y la evidencia remitida por el Zoológico, algunos hallazgos persistieron, por lo que el expediente fue turnado a la Dirección de Asesoría e Investigaciones y actualmente se encuentra en etapa de investigación, limitando la difusión de detalles.
Una regidora municipal vinculada a las comisiones de medio ambiente y contraloría comentó que solo se solventaron algunas observaciones, que hubo retrasos por cambios en la dirección del parque y que con la llegada de nueva administración se han iniciado acciones para recomponer procesos, especialmente en mantenimiento.
En la mayoría de los casos la documentación entregada por el Zoológico no acreditó las acciones correctivas, por lo que las observaciones permanecen sin solventar mientras avanza la investigación.


