La definición del nuevo director del Zoológico de León adquiere relevancia local porque condiciona la gestión del recinto, el cuidado de las especies y el uso de recursos públicos, por lo que el Consejo Directivo anunció la búsqueda de una nueva terna tras la revocación del titular anterior.
El cambio en la dirección responde a señalamientos formulados por colectivos animalistas sobre protocolos de salud y mantenimiento, que motivaron la decisión de renovar la administración del parque.
Integrantes de grupos en favor de los animales piden que, antes del nombramiento, se decida si el zoológico seguirá un modelo de mejora del formato tradicional o una transformación hacia prácticas más éticas y distintas relaciones institucionales.
El activista Gustavo Lozano argumentó que conviene definir primero esa visión para elegir el perfil adecuado de quien encabece el proyecto, y consideró prudente tomarse un tiempo para analizar las alternativas.
La Secretaría del Ayuntamiento informó que hay un encargado de despacho y que el proceso de renovación de la directiva está en marcha, aunque no se ha fijado un plazo para su conclusión; las autoridades señalaron que se buscarán perfiles y que la selección será analizada con atención.
El contrato con la empresa de reclutamiento que participó en la búsqueda previa está siendo evaluado desde el punto de vista jurídico para decidir si se continúa con sus servicios en la nueva terna.
PVEM valoró la revocación por el principio de precaución ante los señalamientos contra el exdirector y consideró que el caso evidenció fallas institucionales, mientras que el PRI criticó la gestión del zoológico y exigió el reembolso de pagos a la consultora.
Ambas fuerzas políticas solicitaron que el próximo proceso de selección sea público, supervisado y exento de influencias, y demandaron mayor rigor en la administración de los recursos destinados al recinto.
Los colectivos que impulsaron la revocación pidieron además acceso a bitácoras médicas y de alimentación de los ejemplares, y se espera que instancias de control revisen el manejo de recursos; durante la transición el zoológico continuará operando con normalidad.
Quienes intervienen en el proceso coinciden en la necesidad de recuperar la confianza ciudadana mediante una gestión transparente y enfocada en el bienestar animal, y algunos activistas propusieron incorporar a representantes de la sociedad civil en el consejo directivo para aportar esa perspectiva.


