Morelia vuelve a ocupar un lugar central en el debate literario local tras la reapertura de fuentes y testimonios que vinculan al poeta Octavio Paz con la ciudad y su acueducto. La referencia explícita a Morelia en versos de uno de sus poemas y la circulación de una fotografía que lo muestra en compañía de escritores locales han motivado reclamos de investigación sobre los episodios y registros de aquella visita.
El poema en cuestión, integrado en el conjunto conocido como Semillas para un himno y después incluido en la recopilación Libertad bajo palabra, contiene un verso que nombra a Morelia: “O en Morelia, bajo los arcos rosados del antiguo acueducto”. Esa mención ha sido tomada como indicio de una experiencia directa del poeta en la ciudad.
En cartas publicadas póstumamente Paz describe el paisaje michoacano con admiración y llega a plantear la posibilidad de paseos por Morelia, en los que compara el entorno con motivos de pintura oriental y destaca conventos del siglo XVI. Esas referencias epistolares refuerzan la hipótesis de que la ciudad influyó en su imaginario poético.
Una fotografía difundida hace años y ampliamente reproducida muestra al poeta junto a escritores y testigos locales en lo que fue presentado como un encuentro cultural en el Museo Regional Michoacano. En la imagen aparecen varias figuras del ámbito literario regional y la foto se atribuye al fotógrafo que asistió al acto.
Algunos de los presentes en aquella época fueron identificados como organizadores o testigos del encuentro, aunque no existe hasta ahora una crónica detallada que relate el acto. Varios interlocutores señalan la necesidad de recuperar testimonios orales y materiales documentales que completen la versión pública de la visita.
Los estudiosos de la obra de Paz señalan que, aunque el poema ha permanecido esencialmente inalterado en su escritura, las ediciones sucesivas de sus colecciones poéticas mostraron ligeras variantes tipográficas y de puntuación. Estas modificaciones no afectan, según los especialistas, la presencia del verso que alude a Morelia.
Desde la perspectiva crítica, el poema se interpreta como una meditación que incorpora imágenes urbanas y arquitectónicas; la ciudad, en esos versos, aparece como un cuerpo estético que conjuga apariencia y realidad, entre lo cotidiano y lo mítico, sin reducirse a vida ni a muerte, sino como fulgor situado “engastado en la noche”.
Investigadores locales proponen rastrear la primera aparición del poema en publicaciones periódicas de la época y pedir a los testigos sobrevivientes —entre los que figuran cronistas y promotores culturales— que aporten recuerdos y documentos. También se considera relevante explorar archivos del Museo Regional Michoacano y colecciones privadas para verificar detalles del encuentro.
La relectura del poema y la documentación visual dispersa ofrecen a Morelia una oportunidad para reconstruir episodios de su historia cultural y para poner en valor las relaciones entre el campo literario nacional y la escena local. Expertos y testigos coinciden en la conveniencia de una investigación archivística que aclare el alcance de la presencia del poeta en la ciudad.


