La tensión en el estrecho de Ormuz tiene repercusiones para el suministro y los precios del petróleo que afectan a México y a la región, por el papel de ese paso en el transporte del crudo a nivel mundial. Cualquier bloqueo prolongado podría influir en el mercado energético y en la economía local.
El presidente de Estados Unidos pidió a varios países que envíen buques de guerra al estrecho para mantenerlo abierto y seguro. En mensajes difundidos en sus redes, instó a naciones afectadas por la restricción a contribuir a la presencia naval en la zona.
El mandatario afirmó que Estados Unidos ha eliminado la mayor parte de la capacidad militar iraní y subrayó la necesidad de colaboración internacional porque, dijo, Irán aún podría lanzar drones, minas o misiles de corto alcance. Planteó que la coordinación externa ayudaría a prevenir ataques aislados contra el paso.
También aseguró que Estados Unidos continuará atacando la costa iraní y hundiendo embarcaciones iraníes hasta garantizar la libre circulación por Ormuz. Según sus declaraciones, el objetivo es que el estrecho esté “abierto, seguro y libre”.
En mensajes posteriores volvió a pedir que los países que reciben petróleo por ese paso asuman parte de la responsabilidad de su seguridad y ofreció la ayuda estadounidense para escoltar buques. Añadió que la acción conjunta debería agilizar y facilitar las operaciones en la zona.
El presidente sostuvo además que Estados Unidos ha diezmado a Irán en lo militar y lo económico, pese a no aportar datos adicionales sobre el desenlace de la operación militar en curso. Antes había anunciado un bombardeo en la isla iraní de Jarg, centro de la industria petrolera y punto de almacenamiento de gran parte de las exportaciones de crudo de Irán.
En respuesta, las autoridades iraníes amenazaron con destruir la infraestructura petrolera, económica y energética relacionada con Estados Unidos en la región. Esas declaraciones elevan la tensión en torno al paso estratégico.
El nuevo líder supremo iraní había anunciado que el estrecho permanecería cerrado como palanca de presión mientras continuaran los ataques estadounidenses e israelíes, una posición que contribuye al aumento de la confrontación. El flujo por Ormuz, por el que transita alrededor del 20% del petróleo mundial, hace que un bloqueo pueda derivar en una crisis energética global.
Estados Unidos afirmó que, si fuera necesario, la Marina escoltaría petroleros por el estrecho lo antes posible, y representantes del Ejecutivo estadounidense plantearon la posibilidad de formar una coalición internacional para esa tarea.


