Sergio Pérez terminó 15.º el Gran Premio de China con Cadillac y asumió la responsabilidad del choque con su coequipero Valtteri Bottas.
El choque provocó un trompo que retrasó a Pérez; el piloto dijo que fue un error suyo al intentar aprovechar un hueco.
Pérez se disculpó y descartó roces con Bottas; Bottas finalizó 13.º en la carrera.
El mexicano informó que el monoplaza de Cadillac sufrió problemas de motor/batería al intentar rebasar, lo que le costó alrededor de cinco segundos y luego otros 15-20 segundos.
Ambos autos de Cadillac terminaron la carrera.
Pérez señaló que el equipo debe mejorar en varias áreas para evitar perder posiciones en pista y llegar mejor preparado a las próximas pruebas.


