La policía iraní arrestó a 500 personas acusadas de compartir información con Estados Unidos e Israel, una operación que las autoridades presentan como relevante para la seguridad interna y que afecta a varias provincias del país. Las detenciones se enmarcan en una serie de acciones que, según las fuerzas de seguridad, buscan neutralizar redes de colaboración con los beligerantes.
El general de brigada Ahmad Reza Radan informó en declaraciones televisivas que las aprehensiones responden a investigaciones sobre entregas de información a potencias extranjeras. Radan detalló que las detenciones fueron comunicadas por la cadena estatal sin precisar emplazamientos ni fechas exactas.
Según el jefe policial, 250 de los detenidos fueron catalogados como «casos importantes» y están acusados de proporcionar información al enemigo y de cooperar con grupos armados grabando imágenes de lugares atacados. Las autoridades sostienen que estas actividades facilitaban operaciones enemigas contra objetivos en el país.
Radan añadió que entre los arrestados hay otros 20 casos considerados «muy importantes», presuntamente integrados en una red de espionaje que operaba en tres provincias y que fue desarticulada. La policía indicó que la supuesta organización actuaba coordinadamente en las áreas señaladas.
También se detuvo, según el comunicado oficial, a los responsables de una operación de sabotaje acusados de enviar información sobre una empresa privada que sufrió un ataque. Las fuerzas de seguridad atribuyen a esos arrestados la supuesta transmisión de datos que facilitaron el incidente.
En días previos, las autoridades anunciaron la detención de 93 personas descritas como «alborotadores monárquicos», espías y presuntos terroristas a los que se acusó de incitar a la opinión pública y de suministrar información militar al enemigo. Estas medidas se enmarcan en una oleada de arrestos que, según el Gobierno, se ha intensificado desde el inicio del conflicto con Estados Unidos e Israel.
Las autoridades han vinculado el aumento de detenciones con la necesidad de proteger la seguridad nacional y combatir supuestos colaboradores y opositores; no obstante, los comunicados oficiales han aportado escasos detalles sobre procedimientos judiciales o el estado procesal de los arrestados.


