En Nepal, la inclusión de la activista Bhumika Shrestha en la lista legislativa del Rastriya Swatantra Party (RSP) la acerca a convertirse en la primera mujer trans en la Cámara de Representantes, un hecho con impacto directo en la política local y la representación de grupos históricamente excluidos.
El RSP, ganador de las últimas elecciones, canalizó parte del voto de la llamada Generación Z y presentó listas bajo el sistema de representación proporcional que han reconfigurado el mapa político urbano.
Shrestha celebró en Katmandú su próxima designación en la sede de la Blue Diamond Society, la organización que la respaldó durante su trayectoria en favor de la comunidad LGBTIQ+.
Su posible ingreso al Parlamento simboliza el auge de nuevas plataformas políticas urbanas, lideradas por figuras como Balendra «Balen» Shah, que han capitalizado el descontento juvenil frente a las estructuras tradicionales.
Aunque el escrutinio de votos concluyó, la asignación de escaños por representación proporcional depende de un proceso de validación que la Comisión Electoral ha iniciado para verificar el cumplimiento de las cuotas de representatividad.
La Comisión supervisa que las listas respeten las cuotas establecidas por la Constitución para distintos grupos sociales y étnicos, entre ellos las adibasi janajati, categoría bajo la cual fue propuesta Shrestha.
Originaria de Nepal, Shrestha abandonó los estudios en la adolescencia por acoso escolar y posteriormente lideró batallas legales que llevaron al reconocimiento del «tercer género» en documentos oficiales.
Más adelante obtuvo un pasaporte con la categoría «O» (Otros) y, tras años de presión política, su ciudadanía fue actualizada a la categoría «femenino», consolidando su identidad legal como mujer trans.
Reconocida internacionalmente por su labor en favor de los derechos humanos, Shrestha llega a la política en un momento en que la ola juvenil busca ampliar la representación y dar voz a identidades crónicamente relegadas en Nepal.


