En Madrid, el rey Felipe VI afirmó que hubo «mucho abuso» durante la Conquista de América y subrayó la necesidad de colocar esos hechos en su contexto histórico al ser valorados con criterios actuales, en declaraciones formuladas durante una visita al Museo Arqueológico Nacional por la exposición sobre la mujer en el México indígena.
El monarca realizó el recorrido acompañado por el embajador de México y destacó que el análisis de la historia debe evitar un presentismo moral excesivo, apostando por un examen objetivo y riguroso que permita extraer lecciones del pasado.
Felipe VI añadió que, pese a las directrices legislativas como las Leyes de Indias y los intentos de protección, la realidad mostró incumplimientos y abusos, por lo que resulta imprescindible conocer esos episodios para comprender la conformación de las culturas actuales.
La muestra, organizada por instituciones de España y México, pone el foco en el papel de las mujeres indígenas desde la época prehispánica y reúne piezas como guerreros de Tehuacán, una sacerdotisa de Palenque y un portaincensario maya que ilustran la relevancia de esas sociedades.
El rey valoró la llegada de la exposición a España como un testimonio del México antiguo y subrayó la importancia de que las nuevas generaciones en ambos lados del Atlántico conozcan el patrimonio y el peso del conocimiento antiguo para apreciarse a sí mismas.
El embajador de México destacó la grandeza de los pueblos originarios y la historia compartida entre ambos países, mientras responsables culturales y académicos acompañaron la visita para contextualizar las piezas y el mensaje de la muestra.
La exposición se enmarca en un proyecto bilateral que busca reforzar los vínculos entre España y México a través del reconocimiento de la importancia histórica de las culturas originarias, una iniciativa que ha sido objeto de debate político en ambos países.
En ese contexto, representantes mexicanos han reclamado reconocimiento por la violencia sufrida durante la Conquista, y en ocasiones la diplomacia ha reflejado tensiones, como la petición de un perdón que no fue respondida y la ausencia mutua de invitaciones o delegaciones en actos oficiales.
El ministro de Exteriores español ha reconocido que en la historia compartida ha habido dolor e injusticia hacia los pueblos originarios y ha considerado que corresponde reconocerlo y lamentarlo, posiciones que forman parte del diálogo público sobre memoria histórica y relaciones bilaterales.


