En Kabul, el Gobierno talibán anunció que responderá militarmente a Pakistán y dio por finalizada la vía diplomática tras un bombardeo aéreo paquistaní que, según las autoridades afganas, causó más de 200 muertos.
El principal portavoz del Ejecutivo, Zabihullah Mujahid, afirmó que no es momento para la diplomacia y confirmó que el Emirato Islámico responderá al ataque de Islamabad.
En declaraciones difundidas por redes sociales y medios locales, Mujahid acusó a Pakistán de emplear tácticas comparables a las utilizadas en Gaza y de atacar hospitales y objetivos civiles.
El portavoz condenó la violación del espacio aéreo afgano para bombardear un centro de rehabilitación en la capital, calificada por el Gobierno talibán como un «crimen contra la humanidad» y contraria a los principios internacionales.
Antes del episodio denunciado por las autoridades afganas, la Misión de la ONU en Afganistán (UNAMA) había documentado al menos 75 civiles muertos y 193 heridos por fuego cruzado en el marco de la escalada fronteriza.
El Ejército de Pakistán, por su parte, sostiene que abatió alrededor de 700 presuntos combatientes y niega haber causado víctimas civiles en sus operaciones.
El anuncio de represalias ocurre después de advertencias públicas de las autoridades afganas sobre la disposición a un conflicto prolongado y en un contexto de paralización de las negociaciones de paz mediadas por terceros países.
La situación eleva la tensión en la región y complica los intentos de diálogo entre Kabul e Islamabad, que hasta ahora no han logrado reanudar conversaciones bilaterales.


