Olinia, el proyecto del primer automóvil eléctrico mexicano, concentrará en Puebla tanto el diseño como el ensamblaje del vehículo, informó Celina Peña Guzmán, subsecretaria de Desarrollo Tecnológico, Vinculación e Innovación. El cambio eleva al estado de un rol de apoyo académico a un nodo industrial completo para el proyecto.
La federación impulsa cerca de 60 proyectos de innovación tecnológica en Puebla, entre ellos iniciativas del sector automotriz y agropecuario; Olinia es la iniciativa más visible por su objetivo de poner en la calle un vehículo eléctrico concebido y fabricado en México para uso cotidiano.
Técnicamente, la hoja de ruta prevé concluir la ingeniería de los prototipos al cierre de este mes, seguida por la producción de primeras unidades y una fase de pruebas. Esa etapa experimental será determinante para generar datos de desempeño, seguridad y costos que permitan validar el producto ante potenciales inversionistas y reguladores.
Desde el punto de vista industrial, concentrar diseño y ensamblaje en un solo sitio facilita la integración de la cadena de suministro, reduce tiempos de desarrollo y permite iteraciones rápidas entre prototipo y producción piloto. También posiciona a Puebla como centro de capacidad técnica y mano de obra especializada en movilidad eléctrica.
El proyecto enfrenta un reto financiero considerable: requiere aproximadamente 200 millones de dólares de capital privado para escalar a producción real. Aunque cuenta con respaldo político, asegurar ese monto es clave para pasar de prototipos a fabricación constante y costos unitarios competitivos.
La presentación pública del modelo está programada para el 11 de junio, y los detalles técnicos específicos serán comunicados por los responsables directos de Olinia, Roberto Capuano Tripp y Rafael Garayoa Guajardo. Esa comunicación técnica será importante para atraer socios industriales y financieros.
Olinia aspira a comercializar vehículos eléctricos de bajo costo a partir de principios de 2027. Si se alcanzan los hitos de ingeniería, pruebas y financiamiento, el proyecto podría impulsar desarrollo de proveedores locales, generación de empleo técnico y avance en la adopción de movilidad eléctrica en mercados nacionales.


