La nueva política del Comité Olímpico Internacional sobre la categoría femenina tendrá impacto directo en deportistas locales que aspiren a competir en los próximos Juegos Olímpicos en Los Ángeles, al establecer que solo podrán participar mujeres biológicas. Esta definición modifica la elegibilidad para quienes buscan representar a sus respectivas federaciones en eventos bajo la órbita del COI.
La elegibilidad se verificará inicialmente mediante una prueba de detección del gen SRY, presente únicamente en hombres biológicos, que deberá dar resultado negativo. El COI señala que esa prueba es altamente precisa y fija a lo largo de la vida.
Se prevén raras excepciones, como atletas con diagnóstico de síndrome de insensibilidad completa a los andrógenos u otras diferencias del desarrollo sexual que no obtengan ventaja por los efectos anabólicos de la testosterona. Por el contrario, personas transgénero con cariotipo XY y trastornos sensibles a los andrógenos deberán competir en categorías masculinas.
La detección del gen SRY se podrá realizar mediante extracción de saliva o sangre, un método descrito como poco intrusivo y que bastaría aplicar una sola vez. La institución explicó que la política fue elaborada por expertos médicos y un grupo de trabajo creado para responder a controversias crecientes en el deporte femenino.
La norma se aplicará a todas las disciplinas del programa de eventos del COI, tanto en pruebas individuales como en competiciones por equipos, aunque no regirá en programas deportivos de base o recreativos. El COI defiende que la medida busca proteger la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenina y parte de la premisa de que la existencia de dicha categoría es necesaria para garantizar el acceso igualitario al deporte de élite.


