La comunidad de Irapuato mantiene viva la tradición del Viacrucis viviente en la Parroquia de la Divina Providencia, una puesta en escena que, con casi siete décadas de historia, involucra a la Hermandad de Jesús Nazareno y atrae la participación vecinal en cada festividad. La organización local reporta que los preparativos están listos para la representación anual de la Pasión de Cristo.
Vecinos del antiguo barrio de San José fueron los promotores originales de la escenificación, impulsados por un sacerdote conocido como “padre Teca”, quien motivó a los habitantes a integrarse en los papeles y cargar con las responsabilidades de la dramatización. Desde entonces la actividad se consolidó como una expresión comunitaria de fe.
Integrantes de larga trayectoria recuerdan su incorporación desde la infancia; uno de ellos rememora que de niño portaba una pequeña caja con clavos y un martillo para simular la crucifixión, una práctica que formaba parte de la participación familiar. La continuidad de la tradición se atribuye al arraigo familiar y al sentido de comunidad entre los vecinos.
Otro participante, que comenzó también desde niño, actualmente coordina a los soldados romanos a caballo y señala que la hermandad permanece abierta a nuevas incorporaciones, incluyendo personas que no residen en el barrio. La llegada de más voluntarios, dice la organización, contribuye a fortalecer y renovar la representación.
A lo largo de su trayectoria la dinámica del Viacrucis ha variado: en sus inicios se reportó la presencia de más de 200 actores y cargadores, mientras que en la actualidad la cifra habitual oscila entre 100 y 150 participantes, con la posibilidad de aumentar durante la procesión. Estos cambios reflejan adaptaciones en la escala y logística del evento.
La hermandad cuenta hoy con un consejo que, en coordinación con la parroquia, define aspectos clave de la organización, incluida la selección del actor que representa a Jesús. Entre los requisitos para ese papel se consideran la edad aproximada de 33 años, rasgos físicos afines al personaje, buena conducta y cercanía con la iglesia; en años recientes incluso se han realizado casting para elegir al intérprete principal.
Además del Viacrucis, los integrantes de la Hermandad de Jesús Nazareno participan en la Procesión del Silencio junto con otras hermandades de la ciudad, lo que amplía la participación religiosa y cultural en las celebraciones de la Semana Santa.


