Rolando Daza
Apunte:
Cerca del 30% de los empleos formales en México enfrenta un alto riesgo de ser automatizado y reemplazado por innovaciones tecnológicas impulsadas por la inteligencia artificial (IA), según una nota de Banamex.
Surgen preguntas: ¿La IA nos quitará nuestros trabajos? Y si es así, ¿cuándo y cómo?, ¿qué haremos después? Son preguntas que nos hacemos, muchas por desconocimiento, otras por temor. Lo cierto, la IA para el futuro no es una amenaza sino una transformación actual, quien aprenda a emplearla tendrá ventaja en el trabajo.
Existen investigaciones que dan contestación a estás preguntas. Comprender lo que ofrece el futuro es sugestivo; es importante reconocer que el mundo del trabajo ya cambió. En este contexto hay dos opciones, usted ya ha modificado su forma de trabajar o tiene que aprender a hacerlo pronto.
Estudios recientes, documentan mejoras en productividad derivadas del uso de la IA y otros empiezan a encontrar que los recién graduados empiezan a tener dificultades para acceder a sus primeros trabajos. Un factor a considerar es que los trabajos se componen de diferentes funciones y, mientras unas se pueden automatizar, otras no, es aquí donde puede crecer el valor del trabajo humano.
Más que adivinar el futuro, tenemos que aprender a leer el presente. La naturaleza del trabajo se está modificando y nadie puede opinar mejor sobre el impacto en el trabajo que quienes operan. Es necesario un esfuerzo activo por comprender y aprender a usar la IA. Probablemente ya usa la IA para trabajar y ha logrado hacer las tareas de forma mucho más eficiente. Si no es así, no debe esperar para empezar.
¿Qué hacer si todavía no usa la IA en su trabajo? Experimente. El uso de la IA es específico a cada trabajo por lo que esto se tiene que descubrir haciéndolo. Al principio puede ser amenazador, hacerlo puede dar resultados positivos.
¿Cómo empezar? Preguntar directamente. Narre a la IA lo que tiene que hacer y pregunte cómo puede ayudarle. El asistente le dará un resultado y probablemente no es exactamente lo que necesita. En ese caso, debe explicar qué es lo que quiere cambiar. Es un proceso repetido que terminará en un buen resultado. Vea a la IA como a un becario con muy buena disposición (y que sabe de todo) al que hay que enseñarle cómo hacer el trabajo. Las IA le pueden sugerir otras herramientas de IA más especializadas, si es necesario, y le pueden decir cómo usarlas. Esto se aprende sobre la marcha, lo importante es empezar lo más pronto posible.


