La presidenta afirmó que no hay indicios de una fuga en Cantarell tras el derrame de hidrocarburo que afecta las costas de Veracruz, Tabasco y Tamaulipas, y destacó la importancia de atender la contingencia a nivel local. Señaló además que las autoridades continúan con la evaluación de daños y el seguimiento de las actividades de limpieza.
Anunció que se reunirá próximamente con un equipo interdisciplinario para recibir un informe detallado sobre la situación y las medidas a implementar. Explicó que se analiza si el origen del crudo corresponde a las chapopoteras naturales y que se revisan todas las instalaciones de Cantarell.
«Hasta ahora no han reportado una fuga, han revisado ya una parte importante; si se llegara a ver que hay una fuga, obviamente se informaría y se centraría en la reparación», declaró en conferencia de prensa. Con ello dejó la puerta abierta a nuevas acciones en caso de detectarse daños estructurales.
En las labores de evaluación y limpieza participan científicos y personal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Petróleos Mexicanos y la Secretaría de Energía. También se informó que la titular de la Semarnat se reunirá con los pescadores de Veracruz y realizará una revisión en las playas afectadas.
Las autoridades reportaron la recolección de más de 825 toneladas de residuos contaminados con hidrocarburos, de las cuales 785 toneladas se recuperaron en playas y 40.6 toneladas en el mar. Indicaron que las tareas de limpieza y monitoreo continuarán hasta estabilizar la zona y evitar impactos ambientales adicionales.


