En Wuhan, múltiples taxis de conducción autónoma de la tecnológica Baidu se detuvieron de forma súbita en calles de la ciudad, lo que provocó numerosas llamadas a la Policía; no se registraron accidentes ni heridos.
La Policía de Tráfico local informó en su cuenta oficial en Weibo que su centro de emergencias recibió avisos sobre vehículos inmovilizados durante la noche.
En el comunicado se indica que varios automóviles del servicio Apollo Go quedaron parados en mitad de la calzada y no pudieron continuar su marcha.
Las investigaciones preliminares apuntan a un «error de sistema» como causa del incidente y señalan que los pasajeros pudieron salir de los vehículos con seguridad. Ni las autoridades ni Baidu han detallado el número exacto de unidades afectadas.
Un caso similar se produjo en Estados Unidos, cuando vehículos autónomos quedaron detenidos por fallos en semáforos tras un incendio que dejó sin electricidad a buena parte de una ciudad.
Apollo Go es el principal proveedor de robotaxis en China, con cientos de vehículos en más de una decena de ciudades, y ha firmado acuerdos con operadores extranjeros para ampliar su servicio en Europa y otras regiones.
Baidu, conocida por su popular buscador en el país, continúa ampliando las pruebas de Apollo Go con la intención de incrementar su presencia urbana; la empresa estima que el mercado de robotaxis en China podría superar 1,3 billones de yuanes (unos 189.000 millones de dólares) en los próximos años.


