En los muelles de Southampton, en la costa sur de Inglaterra, las autoridades incautaron casi una tonelada de cocaína oculta en cajas de plátano, en una operación con impacto directo en la seguridad local y el control del narcotráfico en el puerto.
Según el comunicado oficial, el cargamento zarpó desde Nicaragua con escala en Panamá y tenía como destino el Reino Unido; la intervención se realizó en colaboración entre la Agencia Nacional del Crimen (NCA) y la Guardia Fronteriza tras la inspección de la unidad de transporte.
Al abrir las cajas se localizaron 943 kilogramos de cocaína, cuyo valor en el mercado de estupefacientes se estima en 75 millones de libras esterlinas, aproximadamente 99 millones de dólares.
La NCA identificó a tres presuntos responsables que fueron detenidos y puestos a disposición judicial; dos de ellos comparecieron ante el Tribunal de Magistrados de Southampton tras ser imputados por su presunta implicación en el envío.
Un tercer hombre también fue acusado en relación con el intento de tráfico y compareció igualmente ante el mismo tribunal; las autoridades han señalado que las investigaciones continúan abiertas.
El comandante de la NCA calificó el decomiso como una cantidad importante de droga destinada a las calles del Reino Unido y subrayó que este tipo de suministros generan violencia y adicción en las comunidades, por lo que la operación supone un golpe a las redes que lo facilitan.


