En la basílica de San Pedro, centro de la vida religiosa en Roma, el papa León XIV presidió la misa de vigilia que prepara a los fieles para la Pascua y llamó a no dejarse paralizar por la magnitud de los conflictos, sino a trabajar por la paz. Sus palabras tuvieron eco entre miles de asistentes reunidos en la iglesia más grande de la cristiandad.
El pontífice criticó el recrudecimiento del conflicto en Irán y advirtió que la desconfianza y el miedo han erosionado los lazos entre pueblos a través de la guerra, la injusticia y el aislamiento. Instó a los creyentes a no sucumbir al paralizador temor frente a las crisis internacionales.
El papa, primer pontífice estadounidense, urgió a la comunidad católica a perseverar en la esperanza y a seguir el ejemplo de los santos que lucharon por la justicia. En su homilía pidió que los dones pascuales de armonía y paz crezcan y florezcan en todas partes.
Durante la celebración no mencionó conflictos concretos y procedió a bautizar a diez adultos que se convirtieron al catolicismo. La ceremonia incluyó ritos y lecturas propios de la noche más santa del calendario litúrgico.
En semanas recientes ha intensificado sus críticas al conflicto de Irán y ha afirmado que Dios rechaza las oraciones de quienes inician guerras y tienen las manos manchadas de sangre. Asimismo, realizó un llamado directo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que se busque una vía de salida al enfrentamiento.
Las celebraciones de Pascua continuarán con una misa en la Plaza de San Pedro, en la cual el papa impartirá una bendición y un mensaje especial, momento en el que suele lanzar llamamientos de alcance internacional.


