La presidenta aseguró que la Colección Gelman, considerada uno de los acervos más importantes del país y actualmente exhibida en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, regresará a territorio nacional al término del periodo acordado por la ley, y negó que vaya a ser vendida.
Respondió a las críticas y a una carta pública firmada por ciudadanos, expertos y artistas que había pedido mayor transparencia y protección de las piezas, y sostuvo que las dudas persisten pese a las aclaraciones ofrecidas por su gobierno.
El Ejecutivo reiteró que se trata de una colección privada y afirmó que la intención del acuerdo es permitir su difusión temporal en el extranjero sin que ello implique su enajenación definitiva.
Según las autoridades, el convenio con la entidad financiera que participa en la promoción contempla la exhibición de las obras en distintos lugares fuera del país como mecanismo de difusión cultural, y no su venta.
La Colección Gelman reúne decenas de piezas de artistas emblemáticos del siglo XX, entre ellos Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, y ha sido catalogada como parte del patrimonio artístico nacional.
El gobierno mostró, según sus declaraciones, comunicados que respaldan la versión de que la colección volverá al país conforme a lo establecido en la normativa, y afirmó que la Secretaría de Cultura está cumpliendo con la ley.


