La ofensiva militar afectó directamente a zonas fronterizas y urbanas del Líbano, con bombardeos reportados en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur del país, que las autoridades locales señalan como áreas con víctimas e infraestructuras dañadas.
El Ejército israelí informó haber ejecutado lo que definió como su «mayor ataque» en el Líbano desde el inicio de la operación contra ese país, presentado como una acción coordinada y de corta duración.
Según el comunicado oficial, en unos diez minutos y de forma simultánea se atacaron más de cien centros de mando y posiciones militares en distintas áreas, incluidos objetivos en Beirut, el valle de la Bekaa y el sur libanés.
Israel detalló que los blancos incluyeron centros de inteligencia, sedes de Hezbolá, infraestructuras de lanzamiento de misiles y navales, así como activos vinculados a la Fuerza Radwan y a la unidad aérea 127, que describió como cuerpos de élite.
En el mensaje oficial también se acusó a Hezbolá de sumarse deliberadamente a la ofensiva regional en apoyo del régimen iraní y de provocar daños al Estado libanés y a población civil, acusaciones que provienen del comunicado militar israelí.
Hezbolá comenzó a lanzar ataques contra Israel al iniciarse la escalada regional; esos combates se produjeron después de operaciones israelíes dirigidas contra Irán que, según la versión oficial, dieron paso al conflicto entre ambos estados.
Israel sostiene que mantiene una campaña de bombardeos y operaciones terrestres en el sur del Líbano y que había realizado ataques de forma recurrente pese al alto el fuego que estaba vigente desde noviembre de 2024, según sus declaraciones.
Aunque se informó que terceros países anunciaron un alto al fuego entre Estados Unidos e Irán que podría implicar la reducción de hostilidades en la región, el gobierno israelí afirmó que proseguirá sus acciones contra Hezbolá en territorio libanés.
Las autoridades libanesas contabilizan más de 1.500 muertos y alrededor de 4.800 heridos en el Líbano por los ataques atribuidos a Israel; por su parte, el Ejército israelí informó la muerte de once soldados en combate en el sur libanés (uno de ellos por fuego amigo) y señaló que dos personas fallecieron por ataques de Hezbolá en el norte de Israel.


