La prolongación de la suspensión de vuelos de la aerolínea francesa repercute en los viajeros y en las conexiones internacionales operadas desde aeropuertos locales, que verán modificados sus itinerarios hacia destinos en Oriente Medio.
Air France comunicó que prolonga la suspensión de sus vuelos con origen y destino en Dubái, Riad, Beirut y Tel Aviv, justificando la decisión por el cierre continuado del espacio aéreo y la situación de seguridad en esos destinos.
Su filial de bajo coste, Transavia, mantiene igualmente la interrupción de sus servicios a Tel Aviv y Beirut, argumentando que la actual situación geopolítica no permite alternativas operativas.
La compañía inició las suspensiones a principios de la crisis en la región y contabilizó más de 500 vuelos cancelados en los primeros días debido al cierre de varios espacios aéreos; desde entonces ha ido prorrogando las medidas.
Air France y Transavia instan a los pasajeros afectados a consultar con la aerolínea las opciones de reembolso o cambios en las reservas mientras siguen evaluando la evolución de la seguridad y la reapertura de los corredores aéreos.


