En la Ciudad de México, integrantes del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM) denunciaron que una mesa de diálogo prevista en las instalaciones de la Secretaría de Gobernación fue cancelada sin previo aviso, lo que impidió la interlocución entre campesinos y autoridades en la capital.
Al llegar al edificio, los manifestantes señalaron que encontraron las puertas cerradas y que, según dijeron, el acceso fue condicionado por funcionarios que sólo aceptarían escuchar a un grupo seleccionado.
En una transmisión en vivo, una representante del FNRCM afirmó que el diálogo que el gobierno afirma mantener «no existe» y reprochó la falta de comunicación sobre la suspensión del encuentro.
Un integrante comparó la situación con episodios vividos por maestros, alumnos y madres buscadoras, y calificó la actuación gubernamental como una política fallida.
Los campesinos indicaron que, por instrucciones del subsecretario de gobierno de la Ciudad de México, Fadlala Akabani Hneide, se habría condicionado quiénes podrían participar en la mesa, lo que motivó su protesta.
La organización anunció que regresará a la Secretaría de Gobernación en una nueva movilización y afirmó que no aceptará la presencia de fuerzas policiacas que frenen su protesta.
Acusaron además a la Secretaría de Gobernación de revertir avances en las negociaciones y de favorecer a grandes corporativos agro-financieros mediante la importación indiscriminada de alimentos, lo que, dijeron, afecta al mercado nacional.
En videos y fotografías difundidos por los propios manifestantes se observa a campesinos frente a las puertas cerradas de la Secretaría, resguardadas por policías con cascos y escudos antidisturbios.
El FNRCM recordó que la mesa se había programado tras movilizaciones previas en las que se registraron cierres de carreteras en distintos puntos del país.
Por su parte, el gobierno ha sostenido que el diálogo permanece abierto y ha criticado los cierres carreteros como una vía de presión inadecuada.


