En San Martín Itunyoso, la Fiscalía de Oaxaca busca al sobrino del presidente municipal, identificado como Dagoberto López Díaz, por su presunta participación en la desaparición de Roxana López; contra él existe una orden de aprehensión y una ficha de búsqueda activa.
La vicefiscal Ilse Rivera señaló que uno de los tres domicilios cateados para la localización de la joven comparte terreno con el actual edil y que, según la carpeta de investigación, la última vez que se vio a Roxana fue en ese inmueble. Durante el ingreso a la propiedad, dijo, se registraron enfrentamientos y repetidas oposiciones por parte del presidente municipal y el cabildo.
La Fiscalía informó que hubo un llamado a la población y a un grupo armado no identificado para impedir el desahogo de los cateos; las autoridades indicaron que lograron contener la situación y rescatar a una mujer que se encontraba en el domicilio del presidente municipal. De los cateos se obtuvieron ocho indicios que fueron enviados a los servicios periciales para su análisis.
El fiscal José Bernardo Rodríguez Alamilla añadió que Dagoberto López Díaz no se encontraba en la zona al momento del operativo y que la mujer rescatada fue citada a declarar bajo las garantías legales correspondientes.
El presidente municipal, Vilgaid López Guadalupe, aseguró que durante el operativo los elementos de la Fiscalía habrían intentado privarlo de la libertad y que lo asfixiaron; además denunció amenazas por parte de la vicefiscal, quien, dijo, le habría advertido que se le podrían fabricar delitos.
Vilgaid López también afirmó que una vecina identificada como Cristi, quien vivía en el domicilio cateado, fue trasladada por la Fiscalía sin que él tenga conocimiento de su paradero y afirmó que podría estar embarazada; negó haber impedido el acceso de las autoridades y reiteró su disposición a colaborar con la investigación.
Roxana López Martínez, de 24 años y de origen triqui, mantuvo una relación con Dagoberto López Díaz y fue vista por última vez en un domicilio vinculado al presidente municipal tras haber sido citada por su pareja; desde entonces permanece desaparecida. Según la ficha de búsqueda, mide 1.65 metros y al momento de la desaparición vestía una sudadera gris con gorro, pantalón de mezclilla azul y tenis blancos.


