En Apatzingán se desmanteló una red de videovigilancia ilegal tras el aseguramiento y retiro de 14 cámaras colocadas de manera clandestina en infraestructura pública, lo que se presenta como una medida para proteger la seguridad local.
La acción fue realizada por la Fiscalía General del Estado de Michoacán en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, la Guardia Nacional y la Guardia Civil.
Los operativos se llevaron a cabo en diversas colonias, donde en recorridos de vigilancia se detectaron dispositivos instalados en postes de energía eléctrica y telefonía.
Según las indagatorias, estos sistemas clandestinos habrían sido empleados por grupos delictivos para monitorear los movimientos de las autoridades y facilitar operaciones ilícitas.
Las cámaras fueron retiradas conforme a los protocolos legales y puestas a disposición del agente del Ministerio Público para integrar la carpeta de investigación y esclarecer su origen, funcionamiento y posible vinculación con conductas delictivas.
Las autoridades señalaron que las acciones forman parte de una estrategia coordinada para restablecer el control en el espacio público y reducir las oportunidades para la impunidad.


