En el Reino Unido se ha suspendido temporalmente la ratificación del acuerdo para ceder la soberanía de las islas Chagos a Mauricio, una decisión que tiene impacto directo en la política exterior y en la seguridad nacional por la presencia de la base de Diego García.
Medios británicos indican que la pausa responde a la falta de confirmación formal por parte de Estados Unidos y a la presión política ejercida por sectores que piden mantener el control del archipiélago.
Fuentes gubernamentales consultadas señalaron que el Ejecutivo no descarta el acuerdo, pero que se ha agotado el plazo para aprobar la legislación antes de la próxima prórroga parlamentaria, por lo que el proyecto de ley no será incluido en el discurso programado.
El texto acordado preveía la cesión de la soberanía a Mauricio y un arrendamiento de la base militar de Diego García por 99 años a cambio de 115,8 millones de dólares, como parte de la solución a una disputa territorial de larga data.
El Reino Unido tampoco habría recibido el intercambio formal de cartas por parte de Estados Unidos, requisito legal indispensable para que el acuerdo entre en vigor.
La principal preocupación de Washington es el futuro de Diego García por su posición geoestratégica; recientemente el Gobierno británico autorizó el uso de la base en operaciones contra Irán y, según reportes, Teherán respondió con un ataque con misiles dirigido a la isla.
El expresidente estadounidense manifestó en redes sociales su oposición a entregar Diego García y advirtió del riesgo de que otras potencias pudieran ocupar el archipiélago si no se mantenía el control, según declaraciones difundidas en la prensa.
Mauricio ha advertido que estudia emprender acciones legales ante el retraso en la ratificación del acuerdo por parte del Reino Unido.


