La respuesta del papa León XIV a las críticas del presidente de Estados Unidos tiene repercusiones para la comunidad católica y el debate público sobre el papel de la Iglesia en asuntos internacionales.
El pontífice respondió al mandatario durante el vuelo hacia Argelia, recordando que «el evangelio es claro» y que la Iglesia tiene «la obligación moral de ir contra la guerra».
León XIV afirmó que sus palabras no deben interpretarse como un ataque personal y subrayó la bienaventuranza de quienes construyen la paz, en declaraciones a los periodistas presentes en la aeronave.
Añadió que no tiene «miedo» de la administración estadounidense ni de pronunciar con fuerza el mensaje del Evangelio, y que su función no es la de actuar como político.
El papa invitó a buscar «maneras de construir puentes de paz y reconciliación» y a explorar vías, como la Organización de las Naciones Unidas, para evitar conflictos siempre que sea posible.
También aseguró que siente las palabras dirigidas por el presidente, pero que eso no detendrá su misión y reiteró la importancia de retornar al camino de la paz.
El presidente Donald Trump había criticado al papa en su red social, calificándolo de «débil con el crimen» y «terrible en política exterior», y le pidió que dejara de «complacer a la izquierda radical» para centrarse en su labor pastoral.


