El Sistema de Transporte Colectivo Metro de la Ciudad de México registró retrasos generalizados que afectaron la movilidad de usuarios en diversos puntos de la capital, generando demoras en el inicio de las actividades cotidianas de cientos de personas.
La propia cuenta oficial del Metro en redes sociales y reportes de usuarios indicaron alta afluencia en las líneas 1, 3, 7, 9 y A, con esperas de hasta 30 minutos para abordar trenes que permanecían detenidos por varios minutos en estaciones.
Los usuarios señalaron que la línea 3 fue la más afectada; esta ruta conecta las terminales Universidad, al sur de la ciudad, e Indios Verdes, en el norte, y presentó congestiones y demoras recurrentes.
Además, se registraron reportes de desalojos de trenes sin una explicación aparente en algunas estaciones de la línea 7, lo que incrementó la inquietud entre los pasajeros.
El Metro informó del despliegue de personal para agilizar la movilización y mitigar las afectaciones que experimentaron cientos de viajeros durante el retorno a actividades tras las vacaciones.
El Sindicato Nacional de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo denunció la falta de mantenimiento e impugnó la atención del gobierno a las instalaciones, advirtiendo riesgos de seguridad vinculados, entre otros factores, a la construcción de un tramo elevado en la línea 2.
En un comunicado, el sindicato exigió atención a fallas estructurales y el uso correcto de los recursos públicos, además de demandas concretas como el mantenimiento de vagones y vías; afirmó que el 70 % de los 391 trenes no ha recibido mantenimiento y que el resto ha tenido un servicio incompleto, con equipos obsoletos y vías en pésimas condiciones.
Hasta el momento no ha habido un posicionamiento oficial por parte de la dirección del Metro sobre las denuncias y los retrasos reportados.


