En 2001, Nissan introdujo el primer concept car del modelo GT-R, estableciendo las bases para su desarrollo. En 2005, se mostró una versión más avanzada del prototipo, que se asemejaba al modelo de producción final, presentado en 2007 en el Salón del Automóvil de Tokio.
El Nissan GT-R fue diseñado para competir con vehículos de alto rendimiento como el BMW M6, Porsche 911 GT2 y Lamborghini Gallardo LP 560-4. Su capacidad para desafiar a modelos como el Ferrari 599 GTB Fiorano se respaldó con más de 5,000 kilómetros de pruebas en el circuito de Nürburgring, donde logró un tiempo de vuelta de 7 minutos y 29 segundos.
En un giro significativo, Nissan anunció que el modelo GT-R R35 dejará de aceptarse para pedidos en Japón tras el 28 de febrero de 2025. Este comunicado indicaba el cierre del ciclo del GT-R, culminando con la producción para Norteamérica en octubre de 2024.
Richard Candler, director global de estrategia de producto de Nissan, confirmó que una nueva generación del GT-R ya está en desarrollo. Sin embargo, se precisó que este no será un vehículo completamente eléctrico, dado que las tecnologías de baterías actuales no cumplen con las expectativas de rendimiento para un deportivo de su clase.
Candler destacó que, aunque los deportivos eléctricos aún no han mostrado un desempeño óptimo en el mercado, la evolución de la tecnología de baterías podría cambiar esto en el futuro. Aun así, el próximo GT-R probablemente incorporará un sistema híbrido para cumplir con normativas de emisiones, aunque se buscará mantener un enfoque que satisfaga a los entusiastas del automovilismo.
Este desarrollo sugiere un avance hacia una electrificación moderada, reflejando un equilibrio entre las exigencias del mercado y las preferencias de los aficionados al automovilismo.


