La reforma a la Ley de Vivienda, aprobada por comisiones unidas del Senado con el apoyo de Morena y aliados, generó controversia local al permitir que instituciones como el Infonavit utilicen las aportaciones de los trabajadores en subcuentas de vivienda para financiar la construcción. La mayoría de los votos provino de senadores de Morena, PT y PVEM, mientras que PAN y PRD se mostraron en contra.
Se registraron 15 votos a favor y ocho en contra, y aunque seis senadores de Morena manifestaron su apoyo por escrito, su participación no fue contabilizada, lo que generó críticas. La discusión sobre esta minuta, que proviene de la Cámara de Diputados, se espera en el pleno del Senado esta semana.
La reforma modifica el artículo 48 de la Ley de Vivienda, permitiendo que el gobierno federal y sus entidades inviertan en la adquisición, rehabilitación y construcción de viviendas. Esto incluye la realización de demoliciones y la urbanización de terrenos, con el objetivo de facilitar el acceso a créditos accesibles para los trabajadores.
Alejandra Barrales, senadora de Movimiento Ciudadano, destacó que la reforma puede facilitar el uso de recursos de los trabajadores por parte del gobierno para construir vivienda. Sin embargo, Ricardo Anaya, coordinador del PAN, criticó duramente la propuesta, calificándola de «atraco» y advirtiendo sobre el riesgo de perder los fondos de los trabajadores en proyectos fallidos.
La morenista Guadalupe Chavira respondió a las críticas, argumentando que el discurso de amenazar a los trabajadores carece de sustento. La minuta también incluye cambios terminológicos, sustituyendo expresiones como «vivienda digna y decorosa» por «vivienda adecuada» y «familias» por «personas», con el fin de reconocer el derecho a la vivienda como inherente a todos.


