Rolando Daza
Apunte:
Es increíble lo que sucede en el país. La economía no crece, no hay inversiones que apoyen el crecimiento, no se genera nuevo empleo; el bienestar, la educación, la salud y la seguridad de los mexicanos no son significativos, la búsqueda de impulsar una ideología, una política, pretendiendo mantener el poder, es lo relevante. Sin embargo, la población empieza a cambiar.
Las conferencias ya no alcanzan, ya no generan un eco positivo (en estos momentos hablan de soberanía). El público que antes atendía en forma positiva, empieza a ignorar o rechazar los mensajes.
La propaganda ya no está proporcionando los resultados que busca el gobierno. Está dejando de ordenar el ambiente para la población, se está percibiendo como un intento de manipulación. Se observó en el tema del huachicol fiscal, de los desaparecidos, en la confrontación con la ONU, ahora el derrame del petróleo en Veracruz, la muerte de los agentes en Chihuahua, buscan maquillar la realidad de esas situaciones que han surgido en este gobierno.
Esas situaciones de los últimos días expusieron una inconexión entre la narrativa gubernamental y la realidad cotidiana. El discurso empieza a sonar hueco. Se pelea contra un comité de la ONU por las desapariciones con explicaciones que le responden que son ficticios. Y entonces, se señalan motivos políticos del comité para atacar al gobierno.
Todo es victimización y paranoia. Hoy es la ONU. Ayer fueron Felipe Calderón y Genaro García Luna. Sus críticos, la oposición, Ricardo Salinas. Recurrir al pasado dejó de asustar. Se está convirtiendo en una burla, en un recurso patético. La propaganda funciona cuando logra reinterpretar la realidad, y deja de funcionar cuando la realidad la desmiente.
La población se está dando cuenta, no es tan “tonta” como la consideran. A los huecos de su comunicación se integra el detrimento de credibilidad del equipo de comunicación. El coordinador de asesores, Jesús Ramírez Cuevas, líder de la propaganda del régimen, dijo que la mujer asoleándose en una ventana de Palacio Nacional era su madre, y con Jenaro Villamil, responsable de los medios públicos, generaron una campaña masiva para atacar a quienes mostraban la fotografía, acusándolos de crearla con inteligencia artificial. Una semana metidos en una discusión pública ociosa, superficial.
La propaganda ya no lleva la agenda, ahora reacciona a ella, indicación de pérdida de la narración. La propaganda está dejando de ser útil, pierde eficacia, credibilidad y capacidad de moldear percepciones.



