El partido entre Chelsea y Nottingham Forest vivió un momento impactante. Morgan Gibbs-White y Robert Sánchez chocaron de manera violenta durante un juego aéreo.
El incidente ocurrió alrededor del minuto 60. El delantero del Forest buscó un balón en el área, mientras que el portero salió a despejar con el puño. Ambos jugadores colisionaron fuertemente.
Immediate mente, cayeron al suelo y requirieron atención médica urgente. Gibbs-White sufrió una herida abierta en la frente, lo que generó gran preocupación.
Tras varios minutos de asistencia, ambos futbolistas abandonaron el campo sin posibilidades de continuar. El árbitro no sancionó la jugada, permitiendo la rápida intervención del equipo médico.
Horas después, Gibbs-White compartió en redes sociales las secuelas del accidente, mostrando varios puntos de sutura en su rostro. A pesar del incidente, celebró la victoria de su equipo y destacó el doblete de su compañero Taiwo Awoniyi.
Sánchez también expresó su preocupación mediante Instagram, comentando sobre el estado de Gibbs-White y mostrando su propia herida en la cabeza.
Este choque se convirtió en uno de los momentos más difíciles del encuentro. A pesar de la gravedad visual, la lesión de Gibbs-White requirió sutura, quedando como una de las imágenes más notorias del fin de semana en el fútbol inglés.



