El exreceptor de los Patriots de Nueva Inglaterra, Stefon Diggs, fue declarado «no culpable» de agredir a su chef personal en un juicio que duró dos días. El incidente se centró en un encuentro del 2 de diciembre en su casa en Dedham, donde la chef Jamila Adams alegó que Diggs la abofeteó y la estranguló.
Los abogados de Diggs argumentaron que la agresión nunca ocurrió y cuestionaron la credibilidad de Adams. Mencionaron comunicaciones anteriores sobre tensiones en su relación, incluidas disputas sobre dinero. Aportaron testimonios de amigos y empleados que dijeron no haber visto lesiones en Adams días después del supuesto ataque.
El abogado defensor afirmó que no hubo evidencia creíble de agresión, sugiriendo que Adams buscaba presionar y humillar a Diggs. Por su parte, el fiscal adjunto planteó que el desequilibrio en su relación influenció la reacción de Adams después del incidente.
Adams dio un testimonio emocional, describiendo el encuentro y la relación como «complicada». Mencionó haber conocido a Diggs en Instagram en 2022 y haber trabajado para él mientras vivía en su casa. Durante su testimonio, enfrentó preguntas sobre una supuesta deuda y una reclamación de 5.5 millones de dólares, a lo que respondió de manera confusa.
Una testigo, Jeanelle Sales, afirmó que no vio marcas en el cuello ni en la cara de Adams el día del incidente. Los fiscales intentaron desacreditar a los testigos de la defensa, sugiriendo que tenían intereses económicos en el resultado del juicio.



