El Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) presenta desafíos significativos para manejar la demanda del Mundial de fútbol de 2026, según expertos en regulación y competencia aérea. Señalan que otras sedes como Guadalajara y Monterrey son más capaces de soportar el aumento en el flujo de pasajeros.
Durante la presentación del estudio «Eficiencia de Capital y Riesgo: Comparación Sectorial de Aeropuertos y Aerolíneas en México», se expresó preocupación sobre la preparación del AICM para el evento, que se llevará a cabo en conjunto con Estados Unidos y Canadá. Se argumentó que la falta de inversión en los últimos años ha llevado a que las instalaciones no estén completamente listas.
Los especialistas observaron trabajos de mantenimiento en el AICM que debieron haberse realizado antes, y cuestionaron si las remodelaciones actuales serán suficientes. En contraste, los grupos privados que operan los aeropuertos de Guadalajara y Monterrey muestran una mayor capacidad para manejar el flujo esperado.
La Federación Mexicana de Fútbol estima que el torneo generará alrededor de 3 mil millones de dólares en negocios, con expectativas de ingresos turísticos que superen mil millones y la llegada de hasta 5.5 millones de visitantes.
El AICM, considerado el nodo del sistema aeroportuario mexicano, ha registrado una disminución en su capacidad operativa, pasando de 61 operaciones por hora en 2022 a 44 en la actualidad. Este descenso, cercano al 30%, sigue afectando el transporte aéreo en la región.
Los expertos subrayaron la importancia del sector aéreo para la conectividad y el desarrollo regional, instando a evitar decisiones regulatorias basadas en diagnósticos incompletos, especialmente ante un evento de tal magnitud que pondrá a prueba la infraestructura del país.



