Al menos 100 personas han fallecido como resultado de un deslizamiento de tierra en una mina de oro en Bé-Mbari, República Centroafricana. Las autoridades locales informaron que el incidente ocurrió el 6 de mayo, inicialmente reportando 11 muertes, aunque el número ha sido revisado significativamente tras el hallazgo de más víctimas.
Raphaël Gonigbéré, secretario del gobierno de la comuna de Gbabaza, indicó que las cifras de víctimas aumentaron debido a que muchas personas, que se encontraban en el fondo de la mina en el momento del derrumbe, fallecieron por sus heridas o quedaron atrapadas bajo los escombros. Destacó que hay al menos 27 personas desaparecidas.
Hasta el momento, el gobierno de la República Centroafricana no ha emitido una declaración oficial sobre el suceso, aunque prometió hacerlo tras el regreso de una misión oficial en la zona. Un líder de la sociedad civil ha solicitado una investigación sobre la tragedia, enfatizando la necesidad de que el gobierno ofrezca explicaciones y garantice la seguridad de los mineros.
Este deslizamiento se da en un contexto de creciente actividad aurífera en la región, que atrae a muchos jóvenes en busca de empleo. Cada año, se reportan muertes en las minas debido a deslizamientos y a la contaminación del agua generada por productos químicos en la extracción de oro, lo que ha llevado a llamados de atención sobre la necesidad de aplicar regulaciones más estrictas. La parte occidental de la República Centroafricana alberga importantes yacimientos de oro, donde las cooperativas mineras operan, muchas veces en colaboración con empresas chinas para prácticas de minería más avanzadas.





