En un contexto de inquietud local por la seguridad, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó la reciente entrega a Estados Unidos de Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad de Sinaloa, y Enrique Díaz Vega, extitular de Administración y Finanzas. Ambos exfuncionarios enfrentan acusaciones en el marco del caso Rocha Moya.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum minimizó las preocupaciones sobre posibles revelaciones que estos individuos pudieran hacer. «Ningún riesgo, ninguno», afirmó al ser cuestionada, destacando que fue una decisión voluntaria de los exfuncionarios entregarse.
La mandataria enfatizó que para que la Fiscalía General de la República actúe, es crucial que existan pruebas concretas de los señalamientos. También rechazó cualquier vínculo entre su administración y el crimen organizado. «No tenemos nada que esconder ni hacemos pactos con criminales», agregó.
Mérida Sánchez enfrenta acusaciones de recibir sobornos mensuales de 100 mil dólares de «Los Chapitos», a cambio de información sobre las operaciones de las autoridades en laboratorios clandestinos. Por otro lado, Díaz Vega está señalado por haber proporcionado información a “Los Chapitos” durante la campaña electoral de 2021, con el fin de amenazar a opositores de Rocha Moya.









