La ciudad de Morelia, en Michoacán, atraviesa un clima de tensión y angustia tras el descubrimiento de dos cuerpos sin vida en el Hotel Campestre Torreblanca. La situación se ha intensificado con la revelación de que las víctimas son dos menores de edad, lo que ha generado una fuerte conmoción en la comunidad.
Los cadáveres fueron hallados cuando el personal del hotel decidió investigar la falta de pago de una habitación alquilada por una mujer. Al ingresar, encontraron a un niño de 12 años y a una niña de 10 años recostados sobre la cama.
Las autoridades de la Fiscalía General del Estado informaron que las muertes de ambos menores se debieron a asfixia mecánica por obstrucción de las vías aéreas. Los niños eran originarios del municipio de Pátzcuaro.
Se ha confirmado que la mujer que había rentado la habitación, madre de las víctimas, fue localizada posteriormente en otro hotel de Morelia. Presentaba lesiones por arma punzocortante en el antebrazo y fue trasladada a un hospital para recibir atención médica.
Las indagaciones forenses apuntan a que los menores podrían haber estado muertos entre tres y cinco días, lo que sugiere que el deceso ocurrió justo antes de que la madre abandonara la habitación el pasado viernes. Las autoridades continúan investigando las circunstancias de este trágico suceso.


